Reseñas

Biernat, Carolina y Ramacciotti, Karina (editoras) Historia de la salud yenfermedad. Bajo la lupa de las ciencias sociales. Colección Ciudadanía e Inclusión. Biblos, Buenos Aires, 2014, 163 pp. ISBN 978-987-691-287-7

Astrid Dahhur
CEHCMe (Centro de Historia, Cultura y Memoria)-UNQ (Universidad Nacional de Quilmes) -UNCPBA (Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires) - CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Argentina

Biernat, Carolina y Ramacciotti, Karina (editoras) Historia de la salud yenfermedad. Bajo la lupa de las ciencias sociales. Colección Ciudadanía e Inclusión. Biblos, Buenos Aires, 2014, 163 pp. ISBN 978-987-691-287-7

Prohistoria, núm. 25, 2016

Prohistoria Ediciones

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Biernat Carolina, Ramacciotti Karina. Historia de la salud y enfermedad. Bajo la lupa de las ciencias sociales. 2014. Buenos Aires. Biblos. 163 pp.. 978-987-691-287-7

Este libro ofrece una síntesis de las últimas líneas de investigación desarrolladas en Argentina y América Latina sobre la salud y la enfermedad. La compilación presenta una serie de tópicos recurrentes: las políticas estatales, las urbes y los ámbitos rurales, la profesionalización y los debates epistémicos más recientes. La introducción y los trabajos que la conforman dan cuenta de una interconectada variedad de posturas y temáticas. Las investigaciones fueron realizadas sobre Argentina, Brasil, México y Colombia; espacios, historias y realidades diferentes, que igualmente permiten encontrar puntos de conexión acerca de inquietudes y perspectivas en boga. Podríamos agrupar los nueve trabajos en cuatro líneas que se entrecruzan y comparten enfoques y asuntos comunes. Diego Armus, Simone Kropft, Alma Iriart, Jorge Márquez Valderrama y Claudia Agostini proponen un análisis de las herramientas metodológicas empleadas en la historia de la salud y la enfermedad como en el resto de las ciencias sociales. Ellos coinciden en señalar que en demasiadas oportunidades la metodología impone una serie de restricciones que impiden la innovación en la investigación social.

Paralelamente María Silvia Di Liscia, Germán Soprano y Claudia Agostini se sumergen en la historia de las profesiones que configuraron los sistemas de salud. Di Liscia, por ejemplo, manifiesta la importancia de estudiar a los especialistas que carecían de títulos otorgados por el estado y cómo se suscitaron cambios en los mecanismos de atención a los enfermos. Idea que es compartida por Marcela Méndez, quien a través del estudio de los cuerpos rescata la necesidad de terminar con la noción estática y monocorde de las profesiones y enfermedades, recuperando las particularidades de cada proceso. A su vez, Armus y Miranda critican a esos estudios globales que solo retoman los casos anglosajones y olvidan las peculiaridades de otros espacios. Armus junto con Valderrama Márquez profundizan el análisis del “estar enfermo”, la obligación del investigador de dotar de historicidad a la enfermedad, teniendo en cuenta lo colectivo y lo individual y sus interacciones.

La introducción, a cargo de las editoras, brinda una breve sinopsis de cada trabajo y explica el origen de este libro: el V Taller de Historia de la Salud y la Enfermedad, realizado en la ciudad de Buenos Aires durante los días 3 a 5 de octubre de 2012. El capítulo de Claudia Agostoni presenta un análisis teórico-metodológico. En ese tenor interpela a los historiadores para que utilicen fuentes no tradicionales, tales como las audiovisuales o las producidas por los mismos médicos y pacientes a lo largo del siglo XX. Apela fervientemente a no desestimar las historias más tradicionales sobre la medicina, siendo estas, con sus dichos y silencios, un campo fecundo para el estudio de la atención médica. En relación con esto una deuda pendiente –que María Silvia Di Liscia remarca– es una indagación más profunda respecto de las especialidades médicas, curativas y asistenciales. Recalca que se ha focalizado mucho en el avance de la medicalización en las ciudades, pero en el ámbito rural, con sus matices y heterogeneidades, resta mucho por trabajar. El arte de curar no era unívoco; así, la complementariedad entre los saberes tradicionales y la medicina académica en México y América Latina sigue siendo una deuda.

El trabajo de Diego Armus nos remite a las diversidades y superposiciones de tramas de periodos y de enfoques a la hora de sumergirse en la investigación. El autor despliega toda su experiencia al señalar la complejidad que implica articular tres niveles de análisis: el de los discursos, las representaciones y las metáforas. A su vez, desarrolla tres perspectivas de investigación: la historia de la salud pública, la nueva historia de la medicina y la historia sociocultural de la enfermedad. Al mismo tiempo, reflexiona sobre las escalas de observación que deben ser contempladas al momento de la pesquisa: lo local, lo global y lo total junto con la construcción de la memoria individual y social.

Jorge Márquez Valderrama aborda la salud/enfermedad como problema de investigación. El autor señala aquí –en consonancia con lo manifestado por Armus– las tres dimensiones a asir: la individual, la epistémica y la sociocultural y cómo las tres contribuyen a la no disociación del binomio. La medicina actual y su desarrollo cambiaron el nodo de las responsabilidades de lo colectivo a lo individual, cada persona gracias a la medicalización y a los avances biotécnicos puede ser hoy responsable de su salud o enfermedad.

Simone Kropf acerca una mirada sobre la nueva historia de la medicina y la perspectiva social e histórica de la ciencia. En resumidas palabras, este trabajo llama a pensar a las enfermedades no ya como procesos netamente biológicos sino también como construcciones sociales e históricas que deben ser analizadas como tales.

Marisa Miranda reflexiona en torno a las diferentes perspectivas sobre la/s eugenesia/s. La autora da cuenta de una serie de discusiones teóricas señalando algunos de los sesgos que se han desarrollado en el abordaje de este problema. Asimismo, deja abierta la puerta para nuevas investigaciones e interrogantes acerca de un periodo que abarca prácticamente la mitad del siglo XX. En esta oportunidad, Miranda rescata la importancia de los discursos al momento de investigar la eugenesia, apuntando así a la matriz intelectual de la misma.

Laura Marcela Méndez se interna en la dicotomía cuerpo individual y social: la idea del cuerpo desde la medicina y la cultura física. Destaca la preocupación por la salud de los ciudadanos en los países europeos y americanos; para estos estados nacionales la medicina sería la encargada de garantizar una población sana. Como bien explica, para el caso argentino, la cultura física y el cuerpo fueron objeto de preocupación por parte de las elites dirigentes, pues buscaban la homogeneización de la población. Para ello la ciencia, particularmente la medicina, serían los brazos armados de una lucha en la Argentina, donde el proceso fue heterogéneo y dependió de las instituciones nacionales como así también de las provincias y sus políticas empleadas.

María Silvia Di Liscia, por su parte, nos introduce al mundo de los profesionales de la salud y la multiplicidad de tareas que realizaban. La autora advierte respecto de la falta de estudios sobre las distintas profesiones del arte de curar y apela a cubrir ese vacío. La profesionalización de las artes médicas, si bien ha sido trabajada para la segunda mitad del siglo XIX, es una materia pendiente para el siglo XX en áreas que excedan las grandes ciudades.

En consonancia con el capítulo anterior, Germán Soprano realiza un breve repaso acerca de la historia de las profesiones, particularmente en relación con la sociología de las profesiones, que no ha tenido el mismo desarrollo que la historia de la salud y la enfermedad en los últimos treinta años. Con tal fin, retoma las obras de Susana Belmartino, Ricardo González Leandri y Diego Armus y marca una serie de lineamientos para futuras investigaciones en este sentido.

Finalmente, Alma Idiart expone tres tópicos al momento de abordar las políticas públicas: el Estado de Bienestar, los agentes intervinientes en las políticas públicas y los abordajes teórico-metodológicos. El análisis de esta autora, quien se basa en el caso argentino, devela los obstáculos a enfrentar a la hora de implementar políticas sociales y públicas, entre ellos los intereses políticos y gubernamentales. De este modo, Idiart propone ahondar en estudios que recorran todos los sectores de las políticas públicas, analizando los intereses de los distintos agentes y cómo estos condicionan a la aplicación de ciertas políticas.

En suma, puede afirmarse que los textos reunidos en este volumen constituyen un punto de llegada y a la vez de partida para la historia de la salud y la enfermedad, puesto que ofrecen tanto reflexiones acerca de los avances de los últimos treinta años, como el planteamiento de nuevos interrogantes para investigaciones futuras.

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